viernes, 11 de junio de 2021

Dolencias del amor

Ayer por la mañana o por el medio día mas bien, recibí un whatsapp de Spellman diciendo que mi madre había recibido unos mensajes de mi padre diciéndole que quería hablar y que iba a cambiar. Que hablaran las cosas. 

Cuando Spellman me dijo de los mensajes y de su contenido creía que eran ese tipo de mensajes que escribes cuando estas desesperado y no sabes que hacer, de esos que mandas con la esperanza que te respondan, aún cuando sabes que muy probablemente no será así. Pero no. 

Por la noche cuando Coco y ella llegaron de ir a zumba hasta el otro lado de la ciudad, me habló desde el piso de abajo para decirme lo que ya sabía, pero me enseñó los mensajes para que los leyera. Al leerlos, cambio mi perspectiva de lo que me había dicho Spellman antes. 

Los mensajes parecían que fueron escritos premeditadamente, como si tuviera cuidado al escribirlos. Como si estuviera molesto y solo pusiera eso porque él suponía que eso es lo que mi madre quiere escuchar. Después de leerlos por varias veces, pensé que tal vez mi papá si sea capaz de cualquier cosa con tal de tenerla ahí con él. Mi mamá se veía algo dolida cada que mencionaba algo sobre eso. No supe mucho que decir así que solo me dedicaba a asentir con la cabeza y a decir frases cortas como "mi papá está loco". Después mi mamá propuso que si comprábamos un par de caguamas para refrescarnos del calor sofocante que se sintió durante todo el día y así lo hicimos. Spellman fue a comprar las cosas y trajo consigo clamato y hielos además de las cervezas. 

Fue extraño porque mi mamá se notaba algo dolida, como si quisiera ahogar sus penas con alcohol y música dolida. Yo entiendo lo que se siente estar dolido y querer procesar esos sentimientos. Es como una necesidad masoquista de querer llorar, gritar, sacarlo de tu pecho. Y así lo hizo mi mamá. Pidió canciones de José José o de Grupo Duelo para cantar. Estamos en la cocina casi a media noche cantando. Bueno ellos, yo no. Justo por eso me sentí extraño, incluso algo incomodo por estar ahí en esa situación, no tanto por estar tomando con mi mamá y los demás, si no por la música. La música de conjuntos, bandas o rancheras no me gustan. Siempre que escucho alguna, me recuerda mucho las reuniones que nos hacían ir mis padres con sus amistades y de como me sentía. Creo que a lo largo de los años he adquirido inconscientemente cierto repelo por ese tipo de música y creo que era por que nunca me gustó cabalgar ni nada de lo que implica hacerlo. Ya sea que la pongan de fondo o la canten, siempre me acuerdo lo mucho que no me gusta. 

Pero bueno, aún con todo y eso, pusieron otras que si me gustan y no estuvo tan mal. Solo me puede un poco no saber que decirle a mi mamá y verla en ese estado. Afortunadamente ella misma es consciente de que es algo temporal, que todo pasa y mejora. Y lo mejor, que no está sola, por que Coco y Spellman siempre la animan y la apoyan.

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