Estaba planeando escribir como era mi vida antes de que pasara todo lo malo relacionado con mi papá y como es ahora después. Estuve pensando en escribir sobre eso y como ha cambiado mi vida ahora que ya no forma parte de ella. Pero, para hablar de eso necesito hablar mucho sobre él, su carácter, su forma de pensar, sus gustos, por lo que decidido mejor cambiar la entrada para hablar sobre él en general. Así que volvemos a esta sección favorita donde hablamos de personas que me han marcado en mi vida.
Desde que tengo memoria, desde muy pequeño, tengo recuerdos de un papá algo cariñoso. Un papá que le interesaba pasar tiempo con sus hijos y le interesaba más convivir con su familia. Recuerdo que cuando lo veíamos y lo saludábamos, lo saludábamos de beso, desde muy pequeños hasta en la boca, conforme crecimos, solo eran en la mejilla, luego a nada. Hasta eso, mientras fuimos pequeños y vivimos en delicias salimos más, a cenar, al cine a algo. Luego cuando nos mudamos a Saltillo la cosa cambió y aunque si nos sacaba más iba empezando a distanciarse. Tal vez tiene que ver con todo lo que pasó con su matrimonio y su amante que a nosotros nos descuidó. Mi papá yo hoy en día lo describiría como loco. Literal una persona loca, alguien que no hace sentido todo lo que dice con todo lo que hace, alguien que se contradice constantemente y se enoja por cualquier cosa y piensa mal de todos y lo peor de todos. Antes, creo que solo hubiera dicho especial. Ahora bien, para poder entender como es mi papá como yo lo conozco, tienen que saber varias cosas, voy a marcar un antes y un después a partir de cierto año. Cuando yo nací, nací en Torreón, después mis padres se mudan a Delicias por el trabajo de mi papá y ahí nos quedamos cinco años para luego irnos a Saltillo por dos años y de ahí a Parras. Como en parras fue donde más cosas feas y traumantes que viví por él, este es el después, siendo el antes la época antes de vivir en parras, que sería cuando yo iba a ingresar al cuarto año de primaria.
Bien, sabiendo eso, antes recuerdo a mi papá estricto con su carácter serio y enojón pero alguien que siempre se hizo responsable de nosotros su familia. Nos sacaban a pasear y tal vez no recuerde bien o no prestaba atención en esa época que yo nunca escuché que mi papá se enojara por dinero, por los gastos o por algo relacionado con dinero. Nunca sufrí de hambre o de frio, siempre tuve una casa, un cuarto, lo tuve todo. Y como mencione anteriormente, tal vez mi papá nunca fue el más cariñoso con nosotros pero si existía por lo menos algo de afecto o contacto físico con él. Incluso con lo que pasó en Saltillo que mi mamá estuvo a punto de dejarlo por que se enteró que la engañaba, no recuerdo que hubiera tanto alboroto, a pesar de los golpes y gritos que hubo, yo no recuerdo muchas cosas que hasta eso se me hace más tolerable pensar en aquella época sin sentirme tan mal. Después cuando llegamos a quedarnos en Parras a vivir todo cambio. Mis papás deciden rentar una casa mientras mi papá construye la suya en el terreno heredado de mi abuelo. Conforme pasaron los años y fuimos creciendo dejo de sacarnos y darnos más para nuestro ocio, eso si, sin que nos faltara lo esencial. Como él siempre a viajado mucho por su trabajo, dejamos de viajar y nos quedábamos ya siempre en Parras con la familia, empezó a ponernos a trabajar en cuanto tuvimos la edad suficiente para cargar una pala o azadón sin problema, empezó a comprar caballos, a trabajar sus terrenos, ir a cabalgatas y reuniones con personas que conoció de Parras. Luego, una vez que dejamos de rentar casa para irnos a vivir a la que construyó, empezó el a trabajar más. En la casa, en los terrenos que le dejo también mi abuelo, en la huerta, en sus caballos, pero no conforme con ponerse él, nos puso a nosotros. Siempre fue algo que nunca me gustó. Durante ese tiempo que estuvimos en Parras y que tuve la edad suficiente y me mandaban a trabajar viva con miedo de que me tocara el turno de irme a ayudar ya que mis hermanos empezaron también a cierta edad. Y como yo veía como era él con mis hermanos una vez se iban a trabajar yo tenia cada vez más y más miedo a sus regaños. Mi papá no es alguien que te diga las cosas en un tono tranquilo o un tono moderado cuando se enoja, si no todo lo contrario. Cuando se molesta por algo es increíble lo mucho que no escucha porque según él nunca gritaba. Siempre vivía yo con el miedo de estropear algo o que hiciera algo mal cuando estaba con él ayudandole, me daba miedo pensar que iba a llegar de malas los viernes que llegará de sus viajes de trabajo, me daba miedo los días viernes porque era el día en el que el llegaba para cuando mis hermanos se fueron de casa. Eso si, algo que nunca entendí fue que él era el tipo de persona que a toda su familia le podía gritar y maldecir, pero a otras personas no. Con otra gente reaccionaba diferente, era más condescendiente, amable y correcto. Pero eso si también, como mencionaba, siempre fue muy responsable. Aunque ya llegados a prepa no solíamos pedirle muchas cosas, siempre nos dio dinero para la escuela, tanto como para transportarnos, pagar las inscripciones o cuotas, algún trabajo o proyecto, el ingles, lo que fuera. Incluso creo que yo le llegué a decir mentiras sobre algo para que solo me diera más. Solia hacer bromas pesadas y llevarse con la gente, porque para algunas cosas si era demasiado amable y correcto, pero para otras no. Durante el después una vez que yo me vine a tec a estudiar, detestaba más aún los fines por que ya no sentía como yo ayudarle a mi papá, si no más bien como una obligación. Aunque durante mucho también nos pagaba, nunca lo sentí como trabajo, siempre como algo que tenia que hacer por el simple hecho de ser su hijo. Luego para cuando dejamos de ir tan seguido, dejó de pagarnos pero siempre que íbamos aprovechaba para siempre ayudarle en el trabajo.
Sergio Fuantos siempre ha sido de los que se desviven por su trabajo. De todos los trabajos que ha tenido siempre los a puesto a todos primero, antes que a su familia. En parte creo que es algo que me enseño mucho el ser responsable y a cuidar mi trabajo. A tratar de hacer las cosas bien y siempre tratando de quedar bien. Siempre fue el tipo del que se enorgullecia por lo que era y lo que hacia y aunque no presumía sobre todo lo que había logrado, cuando se trataba de responder a las preguntas de la gente curiosa que se animaba a preguntar algo, siempre respondía con orgullo, o por lo menos a mi se me afiguraba. Es alguien que no le importa estar trabajando sin parar para que vea los resultados que el quiere. Siempre he admirado solo esa parte de él, lo trabajador que siempre ha sido y lo responsable. Pero, viendo la otra cara de la moneda, no lo vale, absolutamente nada. Por mucho que fuera de enojon y escandaloso con las cosas, nunca pude tolerar cuando se enojaba demasiado que llegó a golpear a mi mamá, o golpeaba las cosas. Ni de como en vez de saludarte o preguntarte bien, siempre lo hacia en tonos o de muy enojado o burlones, que dudaba de nosotros y no mostraba ni un poco de afecto. Durante el después solo recuerdo una sola vez haberlo abrazo y eso porque pensé por poco que había muerto o algo peor que fue cuando lo secuestraron. De antes no recuerdo haberlo abrazado y en el después mucho menos, ni en nuestros cumpleaños, ni en graduaciones, ni en navidad o alguna fecha importante. Era el tipo de persona que se guarda sus sentimientos y nunca los expresa y hasta al contrario, trata de ocultarlos lo más que pueda.
Con todo esto, hoy en día, a como han cambiado las cosas con toda su familia, ya no puedo decir que es especial o que mínimo lo admiro por su responsabilidad y lo trabajador, no a costa de todo el daño y sufrimiento que hizo pasar a mi mamá con su maltrato psicológico y físico. Digo justo que está loco porque yo no recordaba mucho de ese maltrato cuando estaba pequeño ni de todos los problemas que tuvieron desde que yo era bebe. A pesar de que constantemente se contradecía en una cosas, nunca creí que fuera a tomar una postura de victima o de mártir. Se contradijo totalmente al hacerse siempre responsable de las cosas en el momento en el que ya no se hizo responsable de su matrimonio. Tuvieron que pasar muchos años para que por fin todos en la familia nos diéramos cuenta la clase de hombre que es.
Sergio Fuantos pasó de serlo a todo a ser nada. Y todo solo por su forma de ser. Yo creo que todos en nuestras cabezas ya pensaban que algo así podía suceder pero nos hicimos ideas en la cabeza. Ideas donde podiamos ser una familia feliz y unida, a nuestra manera. Por lo menos yo si lo pensé y me lo llegue a creer.
Hoy en día, la verdad es que no me arrepiento de nada, ni de lo que hice, ni de las decisiones que han tomado. Desde que deje de involucrarme con él y dejo de hablarme la verdad que deje de mortificarme por muchas cosas y aunque aún tenga inseguridades en el trabajo pesado y con herramienta, puedo decir que soy feliz.