miércoles, 28 de diciembre de 2022

Campesino

 Ayer por la tarde Alejandro faltó a su trabajo porque lo mandaron desde el lunes a una estación que le queda muy lejos y que tiene un volumen de ventas casi millonarias al día. Cuando me habló para saludarme y decirme porque no fue, le dije que era lo que pensaba hacer porque al parecer ya lo cambiaron definitivamente a la estación esa. Me enoje de primero porque la experiencia anterior ha enseñado que cuando pasan estas cosas Alejandro tiende a renunciar y a quedarse sin trabajo y luego soy yo quien batalla. Por lo que le dije que luego hablábamos él y yo cuando saliera de trabajar. Trate de desahogarme con Edith un poco y ver qué pasaba. 
Para mi sorpresa cuando por fin vi a Ale me dijo que pensaba seguir yendo. Me sorprendió mucho lo decidido que sonó a querer continuar trabajando en la estación. Por un momento pensé en decirle como era que me sentía yo cada vez que pasaban esas situaciones, pero me contuve por las respuestas acertadas que me dio. Eso sí, no evito en decirme que ya iba a tratar de llegar temprano porque justo es una de las estaciones más lejanas, así que habrá días en los que justo se le haga tarde pero aun así me sonó como excusas para hacerlo. 

Realmente espero de todo corazón que se acople a su nueva estación y que le eche muchas ganas. Espero que verdaderamente lo vea como una oportunidad para algo mejor y pueda con el nivel de trabajo que representa estar en esa estación. Honestamente siento algo de miedo por que Alejandro también es de lo que siempre empieza entusiasmado con algo, para que después sea un rebelde y no siga las indicaciones de sus jefes y temrine siendo corrido o acabe renunciando. Creo que una parte de él no renuncia sobre todo por las deudas que tiene en las tarjetas de crédito que tiene, así que mientras eso sea motivo suficiente para mantenerlo ahí, pues que aproveche porque estar sin trabajo es muy feo. 

martes, 27 de diciembre de 2022

Navidad 2022

 Está navidad, al igual que en años pasados me la pasé con la familia de Alejandro. Estuvimos desde la tarde en casa de su mamá y aunque siempre me ha parecido muy sencillo lo que hace, siempre me he sentido bienvenido y la comida siempre es buena. 

Este año no me dio tanta nostalgia como en años pasados, supongo que porque he madurado y he visto que no es para tanto no estar con mi familia en estas fechas. He podido sentirme más tranquilo y más relajado en estas fechas poniendo por delante mis prioridades y aunque parezcan excusas para no tener que ir a Parras, la verdad no me agrada la idea de tener que batallar con el tema de donde quedarme y gastar en intercambio de regalos. No me gustaría tener que dejar a Ale solo por lo que irme solo no es una opción para mi, Navidad es donde este él y si tengo que pasar una Navidad sin él me pondría triste. 

martes, 20 de diciembre de 2022

Libros

 Los libros tuvieron un gran impacto en mi durante mis años de crecimiento. Mis años donde pasé de ser un joven a ser un chavo. Donde transité de la pubertad a la mayoría de edad. Durante esos años me dedique mucho de mi tiempo a leer. 

Leer se había convertido para mí un descanso de la realidad. Me encantaba pasarme horas entretenido leyendo las historias que había escogido para mi disfrute cuando mi vida se mantenía monótona y aburrida. Y aunque ahora mi vida es muy diferente, el sentimiento que me da al leer es el mismo. 

En estos últimos dos días escuché un audiolibro a modo de recordar la historia debido a que el tercer y último libro salió a la venta hace poco. Me dio mucha nostalgia recordar la historia y pensar que desde que lo leí ya van a ser tres años donde han cambiado MUCHAS cosas en mi vida. Primero que nada, el hecho de que mis amistades hoy en día son contadas, después de lo que pasó con Karla, Kassandra y Francisco, hizo que las cosas cambiaran tremendamente, al igual que la ruptura de Esmeralda con Oliver. De Karla y Francisco no me duele tanto, pero de Oliver sí. Como ya he escrito en otras entradas, me da una nostalgia tremenda al recordar todo lo que hice gracias a él; salir de antro y conocer partes de Torreón, quedarme todo el fin de semana en su casa viendo pelis, videos o jugando. Me agradaba pasar tiempo en su casa porque, aunque su mamá estuviera ahí y como no le gustaba verme dormir con su hijo en ropa interior, sabía que con él podía dormir en una cama a mis anchas y a mi manera. No recuerdo cómo fue que se dio, pero Oliver nunca tuvo problema en tenerme a su lado solo con un bóxer puesto a la hora de dormir, ya que él dormía igual. Una parte de mi me gustaba por lo menos verlo sin ropa, obviamente me atraía y aunque solo le agarré la verga una vez mientras dormía, no intente más. Oliver siempre estuvo ahí para compartirme lo poco que tenía y siempre lo hizo de buena manera. Es algo que, aunque no le digo seguido, siempre le agradeceré. 

Por otro lado, respecto a mis recuerdos con los libros estuvo siempre la parte tranquila antes de tener amigos con los que salir. Durante gran parte de la carrera por lo menos durante clases casi no leía, pero trataba de hacerlo en horas libres o en ratos donde no tenía mucho que hacer. En vacaciones era cuando más leía y dedicaba gran parte de ellas a leer. Esto debido a que me la pasaba en Parras bajo la tutela de mis padres, trabajando en el rancho y haciendo como era feliz en esa casa. Supongo que si leía mucho era para salir de la realidad de tener que vivir con alguien como mi padre a expensas de su buen humor o sufrir las consecuencias de su mal genio. Me gustaba pensar que él pensaba que solo me dedicaba a leer cuando podía hacer otras cosas, no sé, como si me diera una mejor imagen con él y con la gente que me rodeaba mientras vivía en Parras. Por eso dedicaba a hablar siempre de libros, a publicar frases que me gustaban en Facebook, fotos de mis lecturas y ver videos de booktubers. Esto hizo que me dieran ganas de viajar, de ir a una FIL en Monterrey o Guadalajara, de conocer lugares que yo veía en esos videos, de querer explorar y para ello mi pensar era que lo lograría si me adhería al gusto por mi lectura, tal vez abrir un canal, escribir una novela. 

En definitiva, los libros me han hecho querer tener algo que hoy en día ya no puedo ni siquiera imaginarme, con el trabajo y mi relación se ha vuelto complicado y las prioridades han cambiado, supongo que es algo que tener que aprender a vivir y si llega el momento adecuado, seguir por el camino de la lectura. Por lo pronto, espero darle caña con La Corte del Eclipse que sigue pendiente tentandome, ahora en vacaciones estoy dispuesto a terminarlo.