lunes, 25 de marzo de 2024

Decisiones

Hace como dos meses a Alejandro lo despidieron de su trabajo. Desde que eso paso, no siento haya sido difícil por el dinero pero definitivamente no ha sido fácil. El dinero siempre es algo que le doy muchas vueltas por la cantidad de dinero que ya debo. Las deudas no hacen más que aumentar y yo mismo soy el problema, ínsito a los gustos o cosas que se le antojan y yo no hago nada para detenerme en gastar de la manera en la que lo hago. Y él no hace por mejorar en sus trabajos. Que es lo que me agüita más y más. 

En este ultimo trabajo por primera vez vi un cambio en Alejandro por querer durar ahí más del año ya que realmente se veía que le gustaba pero desafortunadamente los jefes no compartían el sentimiento con él porque, aunque lo hayan despedido con la excusa de que era por cuestiones de recorte de gastos, en el fondo yo sé que es por las actitudes y los comportamientos que el toma en el área de trabajo. Siempre he pensado que es digno de admirar la manera en la que él le es fiel a si mismo y a su persona, no dejando que los trabajos lo corrompan. Ale es la clase de persona que no tolera ninguna injusticia para él, ni para sus compañeros que están en la misma jerarquía de puestos. Es el trabajador que deja en claro que sabe  trabajar y que hace un buen trabajo, pero no puede aceptar algo que a él no le parezca porque luego será el primero en alzar la voz. Y ahora sé que en el mundo laboral aprecian más a una persona que obedezca ordenes al pie de la letra a alguien que trabaje bien y sepa bien como hacer su trabajo.

Durante ya estos cuatro años que llevamos en ese ultimo trabajo fue cuando realmente vi un cambio en él y por un momento pensé que ese sería el trabajo en el que por fin durara más del año para poder tomar vacaciones juntos pero vaya que me equivoque. Cuando me dio la noticia más que enojarme me puse triste, y es un sentimiento que al día de hoy me sigue rondando. Porque luego de verlo entusiasmado por durar ahí, hicimos planes y por un momento pensé que se llevarían a cabo de la manera en la que acordamos, lo cual lo principal era que el mantuviera su trabajo. Luego de eso, las cosas cambiaron y no para mejor. Trato de que no me importe, pero eventos recientes me han hecho sentirme miserable, sin prospectos, ni ambiciones más allá de la cotidianidad que llevamos en nuestras vidas. 

Claramente ahora que ya no trabaja, los ingresos se ven afectados pero no solo eso, si no mi estado de humor y mi salud mental. Me ronda en la cabeza la idea de dejarlo pero por miedo no lo he hecho aún. Diria por amor, pero es algo que creo que a estas alturas, el amor no es algo que haga que me quede, si no más bien las circunstancias. Para la manera en la que funcionamos los dos, hoy en día, es la mejor manera funcional, porque dependemos del uno del otro, yo con mi sueldo alcanzó a mantenernos a duras penas pero con los dos sueldos no estamos más, y él ha hecho posible que tengamos casa amueblada ya que todo lo que tenemos de muebles es gracias a él y sobre todo a su mamá.
Es por eso que siempre pienso mucho en todo lo que hemos hecho juntos como para dejarlo. Me doleria, si claro que si, pero el miedo de empezar de cero es lo que me aterra. ¿Que haría? ¿Donde iria? Esa es la cuestión.

Lo primordial antes que cualquier cosa es hablar con él, superar las cosas y ver que se puede hacer, pero honestamente cada vez me canso más y más de las mismas situaciones en las que me convence diciendo cosas como el dinero es lo de menos o igual ya no le queda mucho al mundo. No he visto un verdadero cambio en él como para comprometerse al cien en esto y me deja a mi la batuta en la parte financiera y en el hogar en general. A veces siento que no tengo un novio si no a un proyecto el cual me divierto con él. Son esas actitudes que luego hago que piense si realmente es lo que quiero para mi durante toda mi vida. Y creo que no. ¿Podré con el cambio?