Durante estos años que han pasado desde que empecé a escribir entradas en este blog han cambiado muchas cosas.
Empecemos hablando de mi relación con Ale, hoy en día ya no preocupan las mismas cosas que hace dos años o un año que escribí entradas sobre él, pero es un hecho que aún tengo sentimientos encontrados y la espinita de cortar con él prevalece un poco y en ratos. Hoy en día hemos hecho y tenido grandes experiencias como pareja, cosas que una pareja tradicional no se atrevería, tríos homosexuales, orgias bisexuales, ser abiertos en el tema del sexo e incluso pedir permiso para coger con otros vatos cuando podemos son básicamente hoy en día una de las cosas que no podemos mentirnos más al respecto y hoy en día es tan natural ser honestos con el otro que no hay ni rastro de duda de lo que hacemos en el sexo con otras personas, pero el detalle está en que sigo teniendo mis dudas respecto a mi relación con él. Últimamente he vuelto a pensar mucho en Salvador y como me encule (por no decir que me enamore de él), ha estado dando vueltas a mi cabeza y quisiera poder verlo, platicar, fumar y si se puede porque no, coger. Pero algo de mi sabe que no está porque algo de mi siempre que lo ve me produce esa sensación de anhelo en el estomago que es tan característico de cuando te enamoras de alguien y yo sé que el simple hecho de sentirlo solo significa una cosa: mi desapego hacia Ale. No solo es por eso, si no por las deudas que cargamos y como pareciera que no podemos recuperarnos de ellas, la casa en la que vivimos, las responsabilidades que tengo para con él que cada vez las quiero menos y menos.
Por otro lado tenemos la situación con mi familia. Mi mamá se le ve feliz, tiene un trabajo, que aunque no es estable en el aspecto de sus horarios, es estable físicamente ya que ha continuado trabajando ahí, a pesar de que la dejan mucho los dobles turnos o de noche, supongo que porque sabe que a su edad piensa que no podrá encontrar algo mejor pero el querer es poder y es un hecho que mi madre sabe todo el trabajo duro que tiene que hacer para ser una buena enfermera. Respecto a mis hermanos, sigo sin mucho que decir. Hace una semana fuimos Ale y yo a casa de Beto porque nos invitó a cenar y aunque pasé un buen rato, es un hecho que prefieren no ver o invitar a mi mamá, tal vez porque no quieran verla si no porque saben que no pueden hablar o hacer ciertas cosas cuando ella está presente. Es un hecho que a ambos le da igual saber como está, no le hablan, no le mandan mensajes, nada. Eso es lo que me da coraje saber, que aunque saben que ya no viva con nosotros, ellos siguen sin preocuparse. Además, con el juicio terminado sobre los bienes, la perjudicada aquí aún así fue mi mamá. Le redujeron la pensión y aunque le otorgaron la casa al 50% sabe que ella no puede hacer nada porque mi papá le dejo como tal la propiedad a él, siendo que ella tendrá derecho a la mitad de esa casa, así él no la puede vender mientras mi mamá viva.
Hablemos ahora de las amistades. Con una de ellas sigo teniendo comunicación, no como antes, pero de todas, con ella es con la que sé que puedo seguir hablando aunque es un hecho que desde que empezó a tener novio nos hemos distanciado mucho. Me gustaría poder decir que tengo más amistades propias y verdaderas pero es un hecho que la gran mayoría son más de Ale que mías, lo cual sienta un precedente peligroso porque si llegamos a romper, sé que inmediatamente se irían con el y lo frecuentarían a él. Es un hecho que mi capacidad para hacer amigos está limitada a mis pocas habilidades para romper, el saber que decir cuando alguien se queda callado, el hacer reír a las personas o tener un debate animado cada que conoces a alguien nuevo es algo de lo que carezco. A veces siento que con él estoy destinado a ser siempre la sombra simpática que viene acompañado de él. Sé que le agrado a la gente y sé que también puedo hacer amigos pero cada vez más siento que la gente prefiere pasar tiempo con él y se adapta a que yo esté ahí porque sigo siendo su novio, no porque tenga la misma platica que él. También es un hecho que yo no soy tan interesante como él.
Y por ultimo, quiero mencionar mi trabajo. Han pasado casi dos años desde que mi anterior jefa renunció y desde ese entonces hemos ido de mal en peor. Siendo que uno de mis compañeros renunció porque le ofrecieron un mejor trabajo en otra ciudad, ahora soy yo el que tengo que ayudar a mi compañera a revisar los pendientes. Si seguimos así, puede que todos se vayan y yo acabe con todas las empresas. Lo peor es que es un hecho que nuestro jefe no hace más que retrasarnos al no ayudarnos y solo quitarnos tiempo, las empresas cada vez están más separadas ya que tienen conflictos todos los hermanos, dueños de estas, temo que nos quieran mover lejos y que nos cambien de empresa debido a todo eso, o peor aun que acabe haciendo algo tonto y renuncié sin tener una salida hacia algo seguro. La idea de renunciar me llega cada cierto tiempo y aunque puede que estar aquí tengas sus ventajas, últimamente siento que me pesa más todo lo malo que lo bueno.