lunes, 13 de junio de 2022

Natación

 Me inscribí a clases de natación el pasado viernes en una escuela privada cerca de donde vivo. 

Tenia desde principios de mayo o finales de abril que había visto el letrero donde ofrecían cursos de natación a todo el publico. Cuando lo vi, inmediatamente pensé en que estaría padre practicar natación, por lo que pensé en hablar para preguntar. 

Cuando hable para preguntar, me atendieron muy amablemente pero desde esa primera llamada empezó mi inseguridad a relucir por varias cuestiones: la primera fue el dinero porque no cobran cualquier cosa considerando que el gym me sale más barato, la segunda fue que como es un escuela que tiene desde kinder, primaria y me parece que secundaria,  pensé en los niños y si sería incomodo ir a clases con ellos ya que cuando pregunté por teléfono no hay muchos adultos interesados. 

Duré muchas semanas yendo a inscribirme, pero al pasar dudaba mucho de mi. Me daba pendiente que no fuera a sentirme cómodo o algo no me gustara, sobre todo por los niños porque a veces los niños suelen ser muy honestos por lo que pueden decir algo con lo que me pueda sentir ofendido o algo. Duré como tres semanas queriendo ir pero siempre mi inseguridad ganaba y ya no iba a preguntar, por lo que me atrasé mucho en ir. No fue el viernes pasado hasta que vi abierto que me decidí en llegar a preguntar y la señora que me atendió muy amable me explico todo y me animo a inscribirme. Tuve que gastar un buen en no solo inscribirme, si no también con el materia, short licra, gorro, googles, toda la cosa. La verdad ahorita estoy algo nervioso pero también algo emocionado porque practicar natación tenia un buen que quería intentarlo. Espero que me guste mucho ir y mi dinero me siga dejando para inscribirme. Tratare de ahorrar lo más que pueda para continuar. 

martes, 7 de junio de 2022

Declaracion anuales

 Durante el mes de abril en el trabajo estuve tratando de hacer las declaraciones de seis empresas. Una de ellas ya estaba hecha y solo fue de presentarla con lo que había dejado mi jefa, no batalle. Pero, con las demás, fue todo un reto. No tanto porque no me haya sentido capaz de hacerlas, si no que porque sabía que aquí no iba ser del todo facil al haber tantos errores en la contabilidad, sumándole al hecho de que no nos iban a explicar. 

El contador de plano se hizo pendejo sobre eso, y por lo menos conmigo no me pidió directamente que las presentará, pero yo de buena onda con mis otros compañeros las presenté y las hice con lo que pude. Sandra y Francisco fueron de gran ayuda, entre todos las sacamos adelante pero el hecho de que no nos dieran ni las gracias, ni un bono ni nada hace que me agüite porque eso no era mi responsabilidad. 

Durante el mes de abril fue un torbellino de emociones, a veces corajes, a veces algo de depresión porque no sabes si lo que haces está bien o no, si se hace así o si es lo correcto para hacerlo, el contador no fue de mucha ayuda pero aun así para todo le preguntábamos todo y le hacíamos firmar esas declaraciones para por lo menos protegernos por ahí en caso de algo pasara. 

Gilio se ha convertido en un lugar donde siento que no voy a poder crecer como es debido, donde sé que no me van a corresponder siendo buenos y ayudándome cuando necesito y yo a ellos si, por que es mi obligación. Sé que debo de agradecer que tengo trabajo pero no agradezco las molestias que me han causado estando aquí, las injusticias, los malos tratos que escuchamos, los casos fuertes de trabajo que se han dado con otros compañeros. Por ese tipo de cosas, sabes que debes cuidarte las espaldas y andar con cuidado aquí, por lo que, desde que salió Bety, solo haré lo que me corresponda y si me vuelven a pedir hacer de más, pediré más sueldo porque es lo justo.