martes, 7 de junio de 2022

Declaracion anuales

 Durante el mes de abril en el trabajo estuve tratando de hacer las declaraciones de seis empresas. Una de ellas ya estaba hecha y solo fue de presentarla con lo que había dejado mi jefa, no batalle. Pero, con las demás, fue todo un reto. No tanto porque no me haya sentido capaz de hacerlas, si no que porque sabía que aquí no iba ser del todo facil al haber tantos errores en la contabilidad, sumándole al hecho de que no nos iban a explicar. 

El contador de plano se hizo pendejo sobre eso, y por lo menos conmigo no me pidió directamente que las presentará, pero yo de buena onda con mis otros compañeros las presenté y las hice con lo que pude. Sandra y Francisco fueron de gran ayuda, entre todos las sacamos adelante pero el hecho de que no nos dieran ni las gracias, ni un bono ni nada hace que me agüite porque eso no era mi responsabilidad. 

Durante el mes de abril fue un torbellino de emociones, a veces corajes, a veces algo de depresión porque no sabes si lo que haces está bien o no, si se hace así o si es lo correcto para hacerlo, el contador no fue de mucha ayuda pero aun así para todo le preguntábamos todo y le hacíamos firmar esas declaraciones para por lo menos protegernos por ahí en caso de algo pasara. 

Gilio se ha convertido en un lugar donde siento que no voy a poder crecer como es debido, donde sé que no me van a corresponder siendo buenos y ayudándome cuando necesito y yo a ellos si, por que es mi obligación. Sé que debo de agradecer que tengo trabajo pero no agradezco las molestias que me han causado estando aquí, las injusticias, los malos tratos que escuchamos, los casos fuertes de trabajo que se han dado con otros compañeros. Por ese tipo de cosas, sabes que debes cuidarte las espaldas y andar con cuidado aquí, por lo que, desde que salió Bety, solo haré lo que me corresponda y si me vuelven a pedir hacer de más, pediré más sueldo porque es lo justo. 

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