Durante ya un par de semanas, desde que mi mamá se fue para Parras, mi mente había estado muy inquieta por lo último que había escrito respecto al tiempo libre de Alejandro ahora que no está trabajando.
No sabía como decirle mi sentir y tenia medio de que fuera a reaccionar de mala manera por lo que no le había hecho ningún comentario respecto a eso de coger con otros vatos, hasta el sábado. Resulta que cuando llego del trabajo a casa, no puedo evitar notar un empaque de condón en el bote de basura e instantáneamente pienso en que ahora quien se habrá cogido este muchacho. Mi cabeza empieza a dar muchas vueltas y a calentarse la cosa. Alejandro como que noto mi estado pensante y me preguntó que era lo que pasaba y aunque no quise decirle nada a la primera, le acabe diciendo como me sentía con el hecho de que tenia tanto tiempo libre y que puede coger con quien sea mientras no este yo. Mi problema era que me confundía ver la evidencia y pensar en que le gusta coger con otros y sentir algo de celos y a la vez ponerme caliente. Y cuando se trata de ponerme caliente me pongo asquerosamente caliente cuando me pongo a pensar en eso. Todo eso le dije haciendo énfasis en que no es porque quiera o tenga le necesidad de saber, si no más bien es por lo caliente que me pone ver desde mensajes, fotos de otros vatos cuando va a coger, o hasta verlo coger con otros. Cuando le dije me impresiono mucho lo abierto que estuvo a hablar y tratar el tema conmigo. Me dijo muchas cosas que me tranquilizaron y que justo era lo que necesitaba escuchar. Principalmente todo recae en la manera en la que disfrutamos del sexo con otros sin cerramos al placer pero que eso no signifique dejar de querernos y preocuparnos por los unos a los otros.
Durante esa platica, estábamos platicando tranquilamente sobre eso y llego un momento en el que profundizamos respecto al saber o no saber. Le conté todo lo que pase cuando supe y vi su celular y veía sus mensajes, diciéndole que me ponía muy caliente y aparte algo de celos haciéndolo todo bien confuso y luego Alejandro me platico justo que con su primer novio le paso exactamente lo mismo. Llegados a un punto Ale me dijo todo lo tortuoso que fue pensar tanto sobre el tema y lo mal que lo paso que no pude evitar sentir una oleada de amor incondicional hacia él. Lo abracé y me abrazó y nos besamos pero de una manera extra especial. Me dio la seguridad suficiente para seguir amándolo y saber controlar los impulsos negativos. Me hizo saber que el se sintio como yo cuando le platique de los mensajes que había visto antes de él y eso fue lo que me llego. Ambos pasamos lo mismo, a diferencia de que yo con él. Debido a eso y porque yo le propuse muchas veces abrir la relación hasta que accedió. Justo eso fue por él porque no se cerró a eso. Los dos sabemos lo que tenemos uno con el otro y que aún así cojamos con otros, ambos seguimos disfrutando del sexo juntos.
Ese día la platica duro por horas hasta que comimos. Fue una de las mejores conversaciones personales que he tenido con alguien, de lo que sentí, me gusta y lo que sentí en ese momento siendo muy honestos todo el rato. Me pareció que me saque la lotería con él porque me ha dado lo que siempre he querido, libertad. Libertad sobre mis propias decisiones, sobre mi cuerpo y mis gustos, sobre mi. Un espacio juntos y la apertura para hablar de todo eso y que no me sienta incomodo con lo que hacemos. En verdad lo amo mucho y con esa platica que tuvimos ahora lo veo como un nivel más. Hemos aprendido sobre la marcha y cada vez puedo ver mejorías con nosotros. Siempre estaré agradecido por abrazar a él cambio y por darme lo suficiente para seguir confiando en el y amándolo por sobre todas las cosas malas que a veces pasan. Me ha enseñado mucho y estaré en deuda con él porque él de cierta me ha protegido de algunas cosas desagradables pero que al venir de él, se hacen un poco menos y damos apertura a algo mejor. En verdad le amo.
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