Creo que nunca antes había pasado un cumple tan deprimente como el de este año.
No quiero echarle la culpa a mi abuela por que no es como que ella quiera estar postrada en la cama y tener que pedir que la cambien de pañal cada que lo necesita, pero no puedo evitar pensar en que de no ser por que esta malilla, no pude seguir con mis planes de cumpleaños.
Yo quería ir a una quinta con mis amistades, sin tener que pensar en si debía de hacer algo para ver y platicar con mis hermanos y pasar tiempo con mi familia. Solo quería verlos y pasar un rato agradable platicando, tomando y fumando. Pero como me dijo Spellman, eso lo puedo hacer en otra ocasión y no necesariamente en el día de mi cumpleaños, sino después.
Fue triste estar con un ambiente apagado en el día de mi cumpleaños. Varia gente de mi familia me felicitó pero nadie me regalo nada. Incluso tenían pensado creo que comprar un pastel para partilo en casa de mi abuela, pero con la enfermedad de mi abuela, nadie se acordó. Aún así, no me hubiera sentido a gusto, porque no se sentía adecuado en ese momento o en ese día porque mi abuela se encontraba mal. 3
Fue uno de los cumpleaños más tristes que he tenido. Pero he tenido peores, donde de plano no hago nada más que comer. Un verano recuerdo que solo me la pasé leyendo e incluso hasta ir al rancho me toco ir a trabajar. En todas esas veces mi mamá siempre hace de perdido una comida, pero ahora nada.
Tal vez le de demasiada importancia, pero siempre me pasa en mi cumpleaños que quiero hacer de todo y acaba haciendo la mitad o solo una parte. Espero que pueda festejar en el próximo fin o si no, bueno, ya vendrán otros años.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario