sábado, 21 de agosto de 2021

Vacaciones

El pasado fin de semana, hace justo una semana partimos hacia Parras junto con Spellman. 

El plan no era irse el viernes si no esperar al día siguiente para irnos tempano y pudiera trabajar, ya que se supone que iba a trabajar durante la tarde del viernes pero, como no trabajó nos fuimos por la tarde ese mismo día. Llegamos hasta como a las once de las noche pero llegamos. El plan para mi era ir y aprovechar el día para dar la vuelta el domingo entero y aprovechar incluso para ir a nadar, platicar con mi prima que fue de visita y convivir más con la familia ya que el cumpleaños de mi hermano es justo el día quince que fue en el domingo. Cuando llegamos todo marchó bien, mis tías siempre muy atentas y me dio gustó ver a mi abuela ya un poco más animada. Estando ahí me platico cosas de mis padres que yo no sabía por que estaba muy pequeño y hubo otras que estaban enterradas en lo más profundo de mi mente y que batalle para sacarlas completamente a la luz. Honestamente es algo de lo que no me quiero acordar. 

El sábado, como fue el día en el que Spellman tuvo que trabajar, se puso desde el cuarto de una de mis tías ya que al tener que estar conectado directamente por cable al internet, tuvo que ponerse ahí ya que mi tía tiene un router. El sábado pasó tranquilo viendo la tele y platicando en ratitos con Spellman hasta que llegó mi hermano con Shein y nos pusimos a platicar afuera en lo que Spellman salia de trabajar. La platica se centro en parte con mis papas y su divorcio y lo mal que fue, los traumas y las cosas que pasaron y además sobre mi y mi homosexualidad. Me preguntaron detalles y cosas algo intimas respecto a mis preferencias, no es que me haya molestado, pero si me extraño un poco. Sobre todo cuando vi lo abiertos que eran sobre esos temas mi hermano y mis primos. Incluso mi hermano hizo un comentario que hizo Spellman sobre dejar de lado los tabús del sexo y hablar más abiertamente sobre eso y que se mostró de acuerdo con él. Fue agradable estar platicando con ellos sobre algo que es tan natural pero curiosamente tan intimo. Para cuando Spellman salió que ya había salido de trabajar, habíamos dejado el tema y estábamos platicando de otra cosa, de rato nos dispusimos a irnos a cenar a un restaurante cercano y pusimos a platicar. Estábamos muy agusto ahí cenando y platicando hasta que un pendejo choca con el carro de mi mamá que era el que yo traía manejando. El tipo le pega justo en la llanta trasera del lado izquierdo y al pegarle se queda quieto por una chava que le estaba diciendo que no se fuera para lo que este vato, fue justo lo que hizo. De inmediato lo fueron a seguir, le hablamos a la patrulla y al seguro para proceder al arreglo del mismo carro. Después como de tres horas, logramos hacer que el dueño del carro se comprometiera a pagar para el día siguiente. Cuando llego el ajustador del seguro para evaluar los daños, este señor acudió a la comisaria y fue una espera interminable para arreglar eso, ya que se andaba viendo si se iba a arreglar o se iba a consignar el caso en una denuncia. Afortunadamente así fue pero después de perder todo el día del domingo, no nos quedo más que resignarnos y no pudimos hacer nada ya de lo que planeamos. Por lo menos ese día nos fuimos al cine ahí en parras y vimos una pelicula. 

Luego para el lunes, nos regresamos en la mañana a Torreón y todo transcurrió normal. Me quede con las ganas de ir a nadar, así que aún no pierdo la esperanza de poder hacerlo por ultima vez en el año antes de que empiece el otoño o a fresquear.

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