viernes, 12 de marzo de 2021

Dulces

Tengo ya más de un año que empecé mi relación Spellman y, si mi memoria no me falla, ya falta poco para cumplir el año de vivir juntos. Desde que lo conocí, el me introdujo al mundo de los dulces.

Yo ya los había probado antes en casa de una amistad. Recuerdo que esa vez pensé demasiadas cosas, pero en su momento, recuerdo que pensé que hacer eso era algo raro en mi. El simple hecho de pensar que me había comido esos dulces no era propio, pensé que si mi madre supiera estaría muy indignada y pensé que si mi padre se enterara él me hubiera metido a una platica sobre el consumo de esos dulces. Pensé también que era una sensación muy extraña, que nunca me había sentido así, me sentía alegre, pero con un poquito de miedo al pensar en qué pasaría si me estaba así por siempre o si me hacia adicto, pensé en que nunca más la iba a volver a probar porque era extraño, pero también pensé que no importaba, todo estaba bien en ese momento. Después de eso, la volví a probar en otra ocasión con las mismas amistades y recuerdo que esa vez quería negarme, pero como la primera vez no paso nada, no me importo nada y los volví a probar. Como era de esperarse no paso absolutamente nada, estaba con mis amigos, estábamos conversando y comiendo, todo estaba bien.

Cuando conocí a Spellman fue un día normal como cualquier otro, ese día quede de ir con una de mis amistades. Con ella íbamos a ir por unas fotos y de ahí yo iba a acompañarla a una entrevista de trabajo que tenia, para después pasarnos a su casa y comer algo. Cuando estaba afuera del lugar de donde tenia la entrevista fue como conocí a Spellman, fui hasta su casa que estaba solo metros de distancia y fue como empezó todo. En esos momentos que pasé con él fui cayendo en sus garras hasta que me atrapo por completo. En ese día hablamos de todo, incluso como el también era que comía dulces. Incluso recuerdo aún como fue que me pregunto si ya los había probado y si quería probar un poco. En esa epoca, en cuanto comía, me atontaban mucho, ahora ya no tanto. Recuerdo después lo que pensé. Que no debería de quedarme con él porque lo acababa de conocer y que debería de irme pronto, recuerdo también haber pensado lo mismo que la vez anterior, me preocupaba pensar que mis padres se pudieran enterar y que era lo que me dirian o harían si eso llegaba a pasar. En fin, los pensamientos se iban y regresaban, pero no me importo mucho porque al final pasé la noche con él. Y así con el tiempo empecé a comer mas y más. 

Ahora sé que no pasa nada y que no te haces adicto al comer esos dulces. Definitivamente he cambiado mucho en como veo las cosas y que es lo que pienso. He madurado y me he creado mis propias reglas y estilos de vida. Tal vez en un futuro escriba más sobre todo esto en otra entrada. 


—Iván Tobías

No hay comentarios.:

Publicar un comentario