En cuanto sentí, mi mente empezó a ir a mil por hora pensando en que debería de hacer ejercicio.
A mitad del año 2019, cuando empecé a ganar mi propio dinero por entrar a la residencia, me propuse ir al gimnasio. Durante seis meses aproxidamente que estuve en el gimnasio logre bajar 28 kilos. De pesar 115 kilos a principios del año, para finales, ya pesaba 87. Me sentí genial conmigo y me gustaba como me veía. Los brazos se me veían con más forma, no me cansaba tanto o me agitaba si caminaba rápido, se me notaba menos panza y por ende menos pecho y la cara se me veía larga.
Pero, la ultima vez que me pesé, ya pesaba 90 kilos. Y siento que he ido aumentando poco. Realmente si me gustaría hacer algo de ejercicio, pero regresar al gimnasio me va a costar y no sé si pueda con el gasto. Tal vez pueda ir a correr o andar más en la bici mientras me quito de deudas, pero no es lo mismo, necesito el doble de voluntad y ganas para hacerlo. Lo voy a hacer.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario